miércoles, 29 de junio de 2016

Vigésimo primer día

Madrugamos una hora más de lo acostumbrado. Tenemos ganas de llegar a casa, y el cansancio acumulado parece que desapareció. Buen tiempo, y algo de tráfico por las obras, hasta que llegamos a la frontera. Quedan pocos kilómetros y por carreteras que conocemos bien Vitoria, Miranda,Burgos,Osorno....... Todo suena de maravilla cuando lo pronuncias. Y el más esperado, Astorga. A las 13:50 horas, paramos las motos en casa de David. Sensaciones de alegría, relajación, pero sobretodo de satisfacción, por completar, una experiencia que siempre estará en nuestro recuerdo. Por la tarde, los amigos moteros, nos han sorprendido con una merienda para felicitarnos y compartir anécdotas. Muchas gracias a todos por el apoyo de estos días. David, la próxima a donde??? Y no me digas que a San Martín del Agotedo.

lunes, 27 de junio de 2016

Vigésimo día

Con la sombra de las tormentas a nuestras espaldas, retomamos camino con destino Dax. Las dos primeras horas nos dan buenas vibraciones, carretera con límites de 130, y muchas ganas de llegar a casa. La lluvia quiere aparecer, pero son sólo amagos, que no llegan a mojar el traje. Las cosas malas también hay que contarlas, y hoy frente a nosotros en el sentido contrario de la autopista, un todoterreno, pierde el control, da dos bandazos, y se va contra él talud de la derecha y da una vuelta de campana. Como en las películas. Espero que los ocupantes del coche estén bien. Paramos a comer, y terminamos la cecina y el jamón que nos quedan. Llegamos a Dax con un sol radiante.

domingo, 26 de junio de 2016

Décimo noveno día

Lo primero que hacemos nada más despertar , es mirar cómo está la mañana. Sol, biennnnnnn. Nos ponemos en marcha, y la primera hora todo sobre ruedas, y la segunda....., se fastidió el día. De tormenta en tormenta. Alguna hasta con granizo. La parte positiva, es que cruzamos París sin atasco. Termina el día en Chartres, muy bonita ciudad, con una catedral que merece la pena visitar.

Décimo octavo día

No se puede describir con palabras, lo que supone hacer más de 500 kilómetros bajo la lluvia y en algunos momentos, diluvios. El día lo arregló el hotel de Munster.e

sábado, 25 de junio de 2016

Décimo séptimo día

Toca salida en mojado, pues ha estado lloviendo hasta hace un momento. A los pocos km, un gran atasco, y para colmo, la temperatura de mi moto se dispara. Estas dos circunstancias hacen que me ponga dé muy mal café, y le dé una contestación algo salida de tono a David. En la primera para del día, nos encontramos con un sevillano, qué está haciendo el mismo viaje que nosotros,pero en sentido inverso. Después de de compartir conversacion y algunos detalles sobre el viaje, nos despedimos y seguimos ruta. Doscientos kilómetros más y a comer unos productos de nuestra tierra. Me he acordado mucho de Jorge y Aida, pues teníamos de compañeros de mesa, unos chillones cuervecillos que hasta a mí me daban yuyu. La llegada a Copenague, la hacemos por un puente sobre el mar, que de repente desaparece y se convierte en túnel. Ducha y paseo, para conocer la ciudad. Mucho ambiente por la calle. Es viernes, buen tiempo y los jóvenes de aquí deben estar celebrando la graduación o algo parecido. Subidos a unos camiones con remolque abierto, que van con música a todo trapo, pitando y parándose por cualquier parte de la ciudad.

jueves, 23 de junio de 2016

Décimo sexto día

Abandonamos Ornko....., para dirigirnos a la capital de Suecia. El viaje continúa entre árboles y lagos, y muchos radares. Pocas cosas a destacar. Un gran puente colgante, del que solo tengo imágenes grabadas con la cámara. Llegamos a Estocolmo y nos instalamos en nuestro hotel. Vamos a conocer la ciudad, dando un paseo........ Se nos fue de las manos, si las palizas de moto son poco, hoy andando, nos metimo
s 13 km al cinto. Vamos a dormir como niños.

Décimo quinto día

Ornskoldsvik, en esta impronunciable ciudad de Suecia, es donde nos encontramos, tras una jornada en la que el tiempo ha cambiado por completo. Desde que salimos, el sol nos acompaña, y nos hace quitar los forros de la ropa, en la primera parada para descansar. Dejamos Finlandia por Tornio y entramos en Suecia por Haparanda separadas físicamente por un río. La carretera ahora es muy peculiar, casi todo el tiempo en tres carriles (2+1), alternando a uno y otro sentido, y para separarlos unos pivotes de unos 40 cm de alto unidos por tres líneas de cable de acero, que hacen de mediana. Algo de locos, pero como son suecos. Y por fin llegamos a la susodicha ciudad a la orilla del Báltico. Lo que más llama la atención es un trampolín de saltos de esquí.