sábado, 25 de junio de 2016
Décimo séptimo día
Toca salida en mojado, pues ha estado lloviendo hasta hace un momento. A los pocos km, un gran atasco, y para colmo, la temperatura de mi moto se dispara. Estas dos circunstancias hacen que me ponga dé muy mal café, y le dé una contestación algo salida de tono a David.
En la primera para del día, nos encontramos con un sevillano, qué está haciendo el mismo viaje que nosotros,pero en sentido inverso. Después de de compartir conversacion y algunos detalles sobre el viaje, nos despedimos y seguimos ruta. Doscientos kilómetros más y a comer unos productos de nuestra tierra. Me he acordado mucho de Jorge y Aida, pues teníamos de compañeros de mesa, unos chillones cuervecillos que hasta a mí me daban yuyu.
La llegada a Copenague, la hacemos por un puente sobre el mar, que de repente desaparece y se convierte en túnel.
Ducha y paseo, para conocer la ciudad. Mucho ambiente por la calle. Es viernes, buen tiempo y los jóvenes de aquí deben estar celebrando la graduación o algo parecido. Subidos a unos camiones con remolque abierto, que van con música a todo trapo, pitando y parándose por cualquier parte de la ciudad.
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