lunes, 27 de junio de 2016

Vigésimo día

Con la sombra de las tormentas a nuestras espaldas, retomamos camino con destino Dax. Las dos primeras horas nos dan buenas vibraciones, carretera con límites de 130, y muchas ganas de llegar a casa. La lluvia quiere aparecer, pero son sólo amagos, que no llegan a mojar el traje. Las cosas malas también hay que contarlas, y hoy frente a nosotros en el sentido contrario de la autopista, un todoterreno, pierde el control, da dos bandazos, y se va contra él talud de la derecha y da una vuelta de campana. Como en las películas. Espero que los ocupantes del coche estén bien. Paramos a comer, y terminamos la cecina y el jamón que nos quedan. Llegamos a Dax con un sol radiante.

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