AGUA. Lo dice todo, llegamos a Narvik a la hora de comer, nos fiamos de la guía que nos dejó Mandi y fuimos a degustar unos platos típicos, vamos que tomamos pescado por partida doble. Como no entendíamos la carta le dejamos la elección al camarero. Rodaballo y bacalao, estaban ricos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario